#EsLey: ¿y ahora qué?
- Mati Gomez
- 30 dic 2020
- 2 Min. de lectura
El aborto fue aprobado por el Senado de la Nación, tras años de lucha y marchas de mujeres argentinas por todo el país.

El 2020 fue un año durísimo para el gobierno, con más sombras que luces.
Durante su campaña electoral, el presidente Alberto Fernández prometió llevar adelante la cruzada por legalizar el aborto en la Argentina. Luego del traspié sufrido en agosto de 2018, en diciembre del 2020 finalmente se puede decir que el aborto es legal.
Fue un año muy duro para el gobierno, con la pandemia y la crisis económica azotando al país. No fue fácil transitarlo para Alberto y sus funcionarios, quienes estuvieron en el ojo de la tormenta de forma constante; sin importar las medidas adoptadas, las críticas y movilizaciones en su contra estaban a la orden del día.
Con un 2021 inminente y las elecciones legislativas acercándose, el gobierno no podía permitirse acabar el 2020 sin un gran triunfo. Sorpresivamente, lo obtuvo sobre la hora y con el apoyo de la oposición. Sí, buena parte de la victoria del Frente de Todos, es gracias a JxC (Juntos Por El Cambio), ya que 11 de los 25 senadores votaron a favor.
Una vez aprobado, ahora deberá garantizarse que la ley se cumpla al pie de la letra. No sería la primera vez que la clase política 'se lava las manos', dando el visto bueno y dejando completamente abandonada la causa y a las mujeres a la intemperie.

Resultado final de la votación realizada en el Senado de la Nación.
Inevitablemente, los ciudadanos argentinos se cuestionan: bueno, el aborto ya se legalizó, ¿y ahora qué? Porque no es nada nuevo que en Argentina hay graves problemáticas como la falta de justicia, el deficiente sistema sanitario, los altos porcentajes de pobreza e inflación, la desnutrición infantil, el desempleo, la falta de seguridad, la violencia de género y un sinfín más con lo que convivimos diariamente.
Cierto es que este triunfo le dará tiempo al oficialismo, que no es poco. Sin embargo, si la situación económica y social del país no mejora en el transcurso del próximo año, el crédito de legalizar el aborto no será suficiente para sostener al gobierno; es necesario que haya algún aporte significativo por parte del Estado, que aligere la vida de la gente.
Por lo pronto, queda por ver qué decisiones tomará el presidente Fernández en su segundo año de gestión. Lo que es seguro, es que difícilmente sea más complejo que el primero (al menos ese es el deseo).













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